La segunda semana de El Conquis 2026 confirma que la edición no solo es física, sino profundamente estratégica.
Dos galas han bastado para que el concurso pase de medir fuerzas a poner nombres propios en la diana, y para que el equipo Guabán empiece a caminar por una cornisa peligrosa de la que cuesta salir.
El Muro Infernal: cuando nadie gana, todos pierden
El segundo juego de inmunidad tenía nombre propio: el Muro Infernal. Dureza máxima, exigencia total y un resultado poco habitual: no hubo ganador. Ningún equipo logró superar la prueba en su conjunto y el desafío terminó anulado, dejando la ikurriña en el aire… y la tensión repartida por los tres campamentos.
Eso sí, hubo excepciones. Nerea, Otxoa y Monty consiguieron atravesar el muro y se ganaron algo más valioso que un premio: la inmunidad pase lo que pase. El resto se quedó al otro lado, exhausto, frustrado y, en muchos casos, tocado anímicamente. El Muro no eliminó, pero marcó.
Tres nombres en peligro antes de la asamblea
Con el juego nulo, cada equipo tuvo que elegir a una concursante para jugarse su continuidad. Y aquí empezó el verdadero ajedrez.
- Guabán, con Aritz al frente, señaló a Rebe (Corocote).
- Corocote, por decisión de Carra, puso el foco en Yami (Yocahu).
- Yocahu, con Marcela justificando su movimiento entre equilibrios verbales, eligió a Uda (Guabán), argumentando que no era “ni la más fuerte ni la más débil” de su equipo.
Así, Uda, Yami y Rebe quedaron expuestas antes incluso de la asamblea especial de capitanes junto a Patxi en la cueva, donde se terminaría de decidir el camino hacia el duelo. Nadie estaba tranquilo y la sensación era clara: el Muro había dejado heridas abiertas que aún no se habían cerrado.
Los capitanes de cada equipo tenían otra tarea por delante y tuvieron que marcar a otro componente de sus equipos; Yocahu marco a Keni, Cocorote a Katxarro y finalmente Guabán a Igor, la decisión de los capitanes fue mandar a gente fuerte de sus equipos.
Jaulas por parejas y una superioridad incuestionable
La cuarta gala resolvió la incertidumbre con un duelo por parejas en jaulas. Tres enfrentamientos, tres equipos y un objetivo común: no ser el perdedor que acabase jugándose la vida dentro de su propio grupo.
En ese contexto, los Yocahu arrasaron. Keni y Yami se mostraron muy superiores, coordinados y sólidos, funcionando como un bloque sin fisuras. En el otro extremo, Rebe y Katxarro estuvieron torpes con la caña y el garfio, pero lograron salvarse al llegar nadando antes a la plataforma que sostiene la Ikurriña. Peor suerte corrieron Igor y Uda, claramente los más débiles del duelo.
El desenlace: Uda asume y se va
El desempate final dejó al equipo Guabán ante su segundo golpe consecutivo. Igor y Uda se jugaron la permanencia, y fue Uda quien llegó la última a la ikurriña. La guipuzcoana no buscó excusas: reconoció su mal rendimiento en el agua y se ofreció como voluntaria para abandonar la aventura.
🔻 Segunda eliminada de El Conquis 2026: Uda
Un golpe durísimo para Aritz, que vuelve a quedar señalado por sus decisiones. Igor se salvó por los pelos, pero su actuación —especialmente su inoperancia fabricando la caña— le deja retratado de cara al futuro.
Lectura de la segunda semana
El balance es demoledor:
- Guabán suma dos eliminaciones en dos semanas y empieza a desmoronarse antes de tiempo.
- Yocahu sale reforzado, con moral alta, premio en forma de mosquiteras y la sensación de ser el equipo a batir… aunque ya hay mar de fondo interno por decisiones de Marcela.
- Corocote sobrevive entre el alivio y la tensión, con Rebe crecida tras salvarse y con Pitu y Rush cada vez más expuestos.
El Muro Infernal no tuvo ganador, pero sí consecuencias.
Y el mensaje del concurso vuelve a ser inequívoco: aquí no basta con resistir una prueba; hay que sostenerse cuando el juego empieza a cobrarse víctimas.










