La Gala 5 de Operación Triunfo 2025 confirmó que la edición ha entrado en un punto clave donde ya no hay margen para pasar desapercibido. La expulsión ajustadísima de Judit, el respaldo claro del público a Crespo como favorito y unas nominaciones que vuelven a poner a Lucía Casani en el foco dejaron una noche intensa, emocional y muy competitiva. Las actuaciones demostraron una clara evolución artística, con apuestas arriesgadas, estilos variados y una presencia escénica cada vez más definida por parte de los concursantes. Además, la actuación grupal junto a Leire Martínez aportó un inicio cargado de significado y emoción, marcando el tono de una gala en la que identidad, talento y conexión con el público fueron las verdaderas protagonistas. Queda claro que el concurso ya no es solo una promesa: es una competición en plena ebullición donde cualquier detalle puede cambiarlo todo.
Actuación Grupal con Leire Martínez: 'Mi Nombre'
La actuación grupal tuvo un componente muy especial al estar protagonizada por “Mi nombre”, el tema de Leire Martínez, miembro del jurado, que además se subió al escenario para interpretarlo junto a los concursantes. Desde el primer momento, la actuación tuvo un aire emotivo y simbólico: no solo abría la gala, sino que servía como puente entre jurado y Academia, entre experiencia y talento en construcción. Leire lideró el número con seguridad y cercanía, dejando espacio a los concursantes para brillar de forma coral, repartiendo frases y armonías que funcionaron con cohesión y sensibilidad. El tema, cargado de identidad y reivindicación personal, encajó perfectamente con el momento vital que atraviesan los triunfitos, aportando una lectura emocional muy potente. La puesta en escena fue elegante y medida, sin excesos, centrada en las voces y en la conexión entre todos los intérpretes, lo que convirtió la grupal en un inicio de gala emotivo, sólido y muy bien recibido tanto por el público como por el jurado.
Nominada- Judit: 'Ciudad de papel'
Judit abrió el bloque individual desde la nominación con “Ciudad de papel” de Malú, un tema que exige claridad emocional y una gran capacidad de fraseo para transmitir toda la fuerza de sus letras. Desde el primer verso se notó su entrega total: moduló con intención, hizo suyo el tempo y jugó con las subidas de intensidad sin perder el control, generando un momento de conexión directa con el público. Fue una actuación valiente y sólida, en la que Judit demostró que sabe manejar tanto la sensibilidad como la potencia vocal, una mezcla que le da mucha personalidad como artista en formación.
Nominada- Lucía Casani: 'Creo en mí'
Lucía Casani tomó el escenario con una de esas canciones que piden alma y presencia. “Creo en mí” es un himno de autoestima que le vino como anillo al dedo para reivindicar su lugar en la gala, y Lucía respondió con una interpretación en la que combinó actitud y técnica. Logró equilibrar los momentos más íntimos con estribillos potentes, y su capacidad de transmitir mensaje y emoción sin perder la línea vocal fue clave para que conectase tanto con el público como con el jurado. Su entrega fue celebrada, y al final se salvó de la expulsión (muy ajustadamente), un reflejo de lo mucho que su voz y presencia aportan a la Academia.
Max y Guille Toledano: ‘I was born to love you’
Este dúo se atrevió con un clásico de Queen, “I Was Born to Love You”, un tema que exige presencia, compenetración y esa chispa de espectáculo sobre el escenario. Max y Guille Toledano supieron jugar con la energía del tema, repartiendo protagonismo vocal y aportando su propia impronta a una pieza que, por su historia, siempre tiene altos estándares. El resultado fue una actuación vibrante y contagiosa, con momentos de construcción vocal bien resueltos y una dinámica de dúo que mantuvo la atención del público en todo momento.
Crespo y Claudia Arenas: ‘Nada valgo sin tu amor’
Crespo y Claudia compusieron un número intenso con el tema de Juanes “Nada valgo sin tu amor”. Esta canción exige entrega emocional, fraseo claro y una tensión narrativa que debe mantenerse de principio a fin, y ambos supieron encontrar una complicidad vocal que funcionó muy bien. Crespo aportó su fuerza interpretativa y Claudia su delicadeza, combinando ambos estilos con equilibrio y presencia en el escenario. Fue uno de los duetos más celebrados de la gala por su sensibilidad y por cómo supieron mantener la atención sin necesidad de artificios escénicos.
Olivia y María Cruz: ‘Yes, and?’
Olivia y María Cruz trajeron a la gala un toque contemporáneo con “Yes, and?”, un tema fresco donde la complicidad y el ritmo eran claves. Desde el arranque quedó claro que su objetivo no era solo cantar bien, sino que la música se sintiera vivida y disfrutada. El análisis de fraseo, el buen manejo de las transiciones y la frescura de sus voces hicieron que esta actuación fuera uno de los momentos más dinámicos y divertidos de la noche, aportando brillo pop y actitud al repertorio.
Téyou: ‘Papaoutai’
La favorita de la última gala ofreció la primera actuación en solitario (sin contar los nominados) de la edición, que fue una bocanada de ritmo y personalidad. “Papaoutai” no es un tema fácil: mezcla ritmos dance con una letra intensa y una métrica exigente, y Téyou lo abordó con confianza y presencia escénica. Su energía fue muy bien recibida por el público, demostrando que tiene no solo voz sino también una capacidad interpretativa que se adapta a estilos más urbanos y movidos, lo que aporta mucha variedad al repertorio de la noche y al perfil artístico que propone en la Academia.
Guillo Rist y Tinho: ‘I wanna be your slave’
Guillo Rist y Tinho se lanzaron con un tema potente y con actitud: “I Wanna Be Your Slave” de Måneskin. Fue una actuación que mezcló descaro, presencia escénica y un estilo más rockero, demostrando que los concursantes no rehuyen géneros arriesgados. Su interpretación fue intensa, con un juego escénico muy marcado y un enfoque vocal que supo equilibrar fuerza y control, creando uno de los números más enérgicos e impactantes de la gala. Sin duda, fue una actuación que no dejó indiferente a nadie, por la complicidad y por la energía corporal y vocal que defendieron.
Laura Muñoz y Cristina: ‘La mala costumbre’
Cristina y Laura Muñoz cerraron el bloque de actuaciones con “La mala costumbre”, uno de mis temas favoritos, una balada preciosa de Pastora Soler que apuesta por la intensidad lírica y la carga emocional. Sus voces se combinaron con naturalidad como grandes amigas que son, cuidando los tiempos y los matices del tema para ofrecer una interpretación sentida y bien construida. Fue un momento donde la atención se centró en la expresión vocal y en la sinceridad interpretativa, logrando una performance que quedó grabada por su coherencia estilística y la manera en que ambas supieron gestionar la canción de principio a fin. Personalmente, me pareció de lo mejor de la gala y ambas estuvieron a la altura de un tema de este calibre vocal.
El Expulsado
La Gala 5 vivió una de las expulsiones más ajustadas de la edición hasta la fecha. Tras una noche llena de actuaciones emocionantes, Judit fue la cuarta concursante en abandonar la Academia al recibir el 49,7 % de los votos del público, frente al 50,3 % que salvó a Lucía Casani en uno de los veredictos más reñidos de la historia de OT. Fue un momento intenso que puso de manifiesto la pasión con la que los espectadores viven cada decisión, y que dejó a la propia Judit y a sus compañeros visiblemente emocionados al despedirse entre abrazos y palabras de cariño.
El Favorito
En cuanto a la audiencia, Crespo se coronó como favorito indiscutible de la semana, obteniendo aproximadamente un 22 % de los votos totales de los espectadores tras haber estado saliendo en el podio varias semanas atrás. Este reconocimiento no solo le otorgó el título simbólico de favorito, sino también un impulso de visibilidad y apoyo de cara a las siguientes galas. La elección de Crespo refleja cómo ha ido creciendo su conexión con el público gala tras gala, gracias a actuaciones carismáticas y versátiles que le han situado como una de las figuras más seguidas y comentadas del concurso.
Las Nominaciones
Al final de la gala, siempre llega el momento más complicado: Las nominaciones. En este caso, la salvada por el público, Lucía Casani volvía a estar nominada junto a Max. Ambos ya habían pasado por nominaciones anteriores, lo que añade una carga emocional extra a esta nueva oportunidad, y ahora deberán defender su continuidad frente al veredicto del público en la Gala 6. Esta doble nominación confirma que la competición está cada vez más reñida y que cualquier interpretación puede marcar la diferencia entre seguir soñando en la Academia o enfrentarse a la despedida.
La Gala 5 de Operación Triunfo 2025 fue una de esas noches en las que la Academia dejó de ser un lugar cómodo para convertirse en un auténtico campo de pruebas. Con Judit y Lucía Casani jugándose la expulsión, actuaciones cargadas de riesgo artístico, estilos muy diferentes conviviendo sobre el escenario y un público cada vez más implicado, la gala confirmó que la edición ha entrado de lleno en su fase decisiva. Hubo emoción, reivindicación personal, grandes momentos vocales y también alguna que otra sorpresa en forma de favoritismo y nominaciones que no dejaron indiferente a nadie. Entre baladas que tocaron la fibra, números llenos de actitud y duetos que funcionaron como auténticos diálogos musicales, la quinta gala dejó claro que aquí ya no basta con cantar bien: hay que contar algo… y creérselo.
¿A vosotros qué os pareció la Gala? ¿Quién es vuestro favorito o favorita? ¿Y a quién estáis votando para salvarse? ¿Lucía o Max? Os leemos y no os podéis perder la Gala 6 el próximo lunes a las 22:00 en directo en Prime Video.










