Eurovisión comienza su semana más importante del año. El festival da comienzo a sus días grandes con la celebración de sus dos semifinales y la gran final esta misma semana, mientras millones de espectadores de todo el mundo vuelven a poner el foco en el certamen musical más seguido del planeta.
Pero este año, además de las actuaciones, las apuestas y la lucha por el micrófono de cristal, el debate alrededor de Eurovisión está siendo más intenso que nunca. Y se abre una posibilidad que gira alrededor de una cuestión del futuro territorial del festival.
La anunciada salida de Australia hacia Eurovision Song Contest Asia, plantea dudas sobre qué países deberían formar realmente parte de Eurovisión y cómo podría reorganizarse el certamen en los próximos años.
Junto a Australia ya aparecen nombres como: Israel, Chipre, Armenia, Georgia, Azerbaiyán o Turquía, Rusia y Kazajistán.
Eso sí, conviene aclararlo desde el principio: Más allá del futuro movimiento australiano, todo lo demás son rumores, especulaciones y escenarios que empiezan a ponerse sobre la mesa dentro del universo Eurovisión.
Eurovision Song Contest Asia
La primera edición de Eurovision Song Contest Asia se celebrará el 14 de noviembre de 2026 en Bangkok y por ahora, lo único que parece estar claro es la intención de que Australia pase a competir allí después de 2026, siendo este su último año en Eurovisión.
Australia siempre fue considerada una excepción dentro del festival europeo. Su participación nació como una invitación especial debido al enorme seguimiento que Eurovisión tenía en el país oceánico y con los años terminó consolidándose como participante habitual.
Sin embargo, nunca dejó de percibirse como un invitado más que como un miembro natural del sistema eurovisivo tradicional. Y ahora, con la creación de Eurovision Asia, la UER tendría una oportunidad perfecta para reorganizar esa situación.
La clave de Eurovisión no es la geografía: es la UER
Uno de los grandes errores que suele cometer mucha gente es pensar que Eurovisión funciona únicamente con criterios geográficos.
Pero la realidad es otra.
Los países participan en Eurovisión porque son miembros activos de la Unión Europea de Radiodifusión (UER), no necesariamente porque estén dentro de Europa.
Eso explica por qué países como: Israel, Chipre, Armenia, Georgia, Azerbaiyán, pueden competir oficialmente pese a pertenecer total o parcialmente a Asia desde un punto de vista geográfico.
Australia era diferente porque nunca encajó realmente dentro de ese mapa natural de miembros europeos y euroasiáticos de la UER.
Y ahí nace todo el debate sobre Israel
La salida australiana ha provocado inmediatamente una pregunta incómoda dentro del fandom: Si Australia deja Eurovisión por cuestiones territoriales… ¿Podría pasar algo parecido con Israel u otros países en el futuro?
Porque geográficamente Israel está en Asia.
Y aunque Israel lleva décadas completamente integrado en la historia del festival, la enorme polémica política y social que rodea actualmente su participación ha hecho que vuelvan a aparecer conversaciones que parecían impensables hace unos años.
De hecho, dentro del entorno eurovisivo ya empiezan a circular rumores sobre hipotéticas conversaciones o reflexiones internas relacionadas con el encaje futuro de Israel dentro del festival europeo.
No existe ninguna confirmación oficial sobre ello, pero sí una sensación evidente de que la UER necesita encontrar soluciones para rebajar la tensión y el enorme desgaste mediático que atraviesa actualmente el certamen.
Y ahí es donde Eurovision Asia empieza a verse como una posible vía diplomática y ordenada para reorganizar ciertas situaciones a largo plazo.
Chipre también pertenece a Asia
Otro detalle que muchos espectadores desconocen es que Chipre también pertenece geográficamente a Asia.
Sin embargo, Chipre siempre ha estado muchísimo más vinculada cultural e históricamente a Europa y especialmente a Grecia, por lo que su presencia dentro de Eurovisión jamás ha generado el mismo nivel que Australia.
Aun así, si el festival decidiera algún día reorganizar participantes estrictamente por continentes, Chipre inevitablemente también entraría dentro de la conversación.
Y junto a Chipre, países que ya hemos mencionado como Armenia, Georgia o Azerbaiyán.
Turquía podría encontrar una nueva puerta de regreso
En medio de todas estas especulaciones también vuelve a sonar con fuerza Turquía.
Turquía abandonó Eurovisión hace años por sus desacuerdos con la evolución moderna del festival y con el sistema de votación, pero sigue siendo uno de los países cuya vuelta más desea gran parte del público eurofan.
Y si Eurovision Asia termina consolidándose tras su primera edición, la lógica nos dice que esta podría convertirse en una vía interesante para un eventual regreso turco al universo Eurovisión desde otro formato regional.
Rusia y Kazajistán también aparecen en el organigrama
El nacimiento de un formato asiático también pone en la mesa a países como Rusia o Kazajistán.
. Rusia continúa fuera del festival tras su expulsión de la UER en 2022, pero la creación de Eurovisión Asia, abre un posible escenario futuro donde pudiera volver a integrarse dentro de un formato eurovisivo donde no incumplir las normas por las que fue expulsado.
. El otro caso sería el de Kazajistán, quien lleva años mostrando interés en entrar en Eurovisión (ya participa en la edición Junior) y ahora Eurovision Asia parece que sería el lugar perfecto para hacerlo.
Eurovisión cumple 70 años en pleno cambio
La sensación general es que el festival atraviesa un momento de transición histórica.
Después de décadas creciendo y expandiéndose internacionalmente, la UER parece encontrarse ante una gran decisión:
- Abrir Eurovisión a un formato global o hacerlo estrictamente europeo.
- Aceptar que la creación de otras Submarcas que explotar, tiene consecuencias y decisiones difíciles de tomar.
Y quizás no haya mejor momento para replantear el futuro que coincidiendo con el 70 aniversario del festival y las polémicas y el desgaste que la marca viene atravesando en las últimas ediciones.
A día de hoy, lo único confirmado es el futuro traslado de Australia hacia Eurovision Asia, todo lo demás, forma parte de rumores, conversaciones y escenarios hipotéticos que empiezan a surgir alrededor del futuro del festival.
Pero el debate ya está completamente abierto.
Eurovision Asia podría convertirse en una salida mucho más ordenada para rebajar parte de las tensiones, polémicas y conflictos que Eurovisión ha acumulado durante los últimos años, especialmente alrededor de Israel y situaciones políticas que han terminado afectando directamente a la imagen del festival y recordemos, a la retirada de países como España, países Bajos, Eslovenia, Irlanda o Islandia.
Quizá por eso el 70 aniversario de Eurovisión no solo llegue marcado por la música y el espectáculo. Quizá también marque el inicio de una nueva etapa donde la UER tenga que decidir definitivamente qué quiere que sea Eurovisión en el futuro: Un festival europeo…
o una gran marca musical global organizada por regiones.
Porque si Australia termina abandonando Eurovisión por una cuestión geográfica, inevitablemente muchos seguidores empezarán a preguntarse si es justo que sea el único país que tenga que hacerlo.
- ¿Deberían seguirle también otros países asiáticos que participan en el festival gracias a su pertenencia a la UER? ¿O el caso australiano es completamente distinto por tratarse siempre de un invitado especial y no de un miembro “natural” del ecosistema eurovisivo?
- ¿Sería realmente factible reorganizar Eurovisión por continentes después de décadas mezclando geografía, cultura y televisión?
¿Tu qué opinas de todo este hipotético escenario?









