El 15 de enero aterrizó en Netflix una de esas joyas turcas que saben llegar al corazón: Amar, perder .
Una historia de emociones intensas, decisiones difíciles y amores que aparecen cuando menos se esperan. Como buena seguidora del contenido turco, me hacía mucha ilusión ver esta producción, y os aseguro que no decepciona.
La serie, que en Turquía conocemos como Ayrılık da Sevdaya Dahil, está protagonizada por el carismático İbrahim Çelikkol, a quien muchos recordaréis por sus papeles fuertes y emocionales, y por Emine Meyrem, una actriz que nos regala una interpretación sutil pero poderosa en el papel de Afife.
Aquí, el amor nace donde menos debería: Kemal, un cobrador de deudas, vive bajo las reglas de una familia poderosa y peligrosa, mientras que Afife, una guionista soñadora y protectora de su entorno, lucha por mantener a flote el restaurante de su familia. Sus mundos no solo son distintos, sino que parecen destinados a chocar… y, sin embargo, ocurre algo que lo cambia todo.
La serie se compone de 8 episodios que se ven casi sin darte cuenta. Tiene ese ritmo propio de los dramas turcos, pausado pero cargado de tensión emocional. No hay sobresaltos gratuitos: todo se va construyendo con delicadeza, con silencios que dicen más que mil palabras y escenas que dejan huella. Hay mucho de lo que caracteriza a nuestras historias: el peso de la familia, las deudas del pasado, y ese amor que se cuela cuando nadie lo busca.
Para quienes disfrutamos de las producciones turcas, ‘Amar, perder’ es un regalo. Es una serie que nos habla del dolor y del amor desde un lugar muy sincero. Una de esas historias que te deja pensando en lo que uno estaría dispuesto a sacrificar para seguir al corazón.
Si te gustan las historias profundas, las miradas que hablan por sí solas y los amores imposibles que desafían todo, no te pierdas esta serie. ¿La habéis empezado? Me encanta leeros y saber qué os ha parecido.










