La cuarta entrega de Top Chef: dulces y famosos dejó una de las noches más agitadas de la temporada en RTVE.
Entre momentos de tensión, robos inesperados en cocina y varias lágrimas en pleno reto, la gala terminó con la expulsión de Tote Fernández y con Belén Esteban consolidándose como una de las grandes protagonistas de la edición.
El programa presentado por Paula Vázquez puso a prueba la resistencia emocional de los concursantes con desafíos técnicos que no dieron tregua.
Una primera prueba con premio para Belén Esteban
La noche comenzó con un reto creativo en el que los participantes tuvieron que elaborar una tartaleta que combinara sabores dulces y salados con sésamo como ingrediente protagonista. El desafío resultó más complicado de lo esperado para algunos aspirantes.
Entre bromas, estrés y más de un momento de bloqueo, la mejor valoración del jurado fue para Belén Esteban, que consiguió imponerse en la cata y obtener una ventaja clave para el siguiente reto de la noche.
Un reto inclusivo que desató el caos en cocina
En la segunda prueba, el nivel de dificultad aumentó. Los concursantes tuvieron que elaborar un banoffee adaptado a personas celíacas y veganas, manteniendo sabor, textura y estética.
La organización por parejas provocó algunas combinaciones inesperadas. Una de ellas fue la de Natalia Rodríguez con Toñi Salazar, invitada especial de la noche. Sin embargo, la cantante se vio completamente desbordada durante la elaboración.
Entre lágrimas, Natalia reconocía que no sería capaz de sacar adelante las dos tartas a tiempo. La situación terminó generando una cadena de robos de elaboraciones entre concursantes, que acabó provocando uno de los momentos más caóticos de la edición.
En medio del desconcierto, Eva Arguiñano se acercó para animar a la concursante y ayudarla a recomponerse.
Belén se sacrifica para equilibrar la prueba
Tras la cata, el jurado salvó a algunos participantes y dejó a otros a las puertas de la eliminación. El siguiente reto consistía en reproducir un postre sin verlo, guiándose únicamente por el gusto, el tacto y el olfato.
Cuando las combinaciones de equipos dejaron a Natalia nuevamente en desventaja, Belén Esteban tomó una decisión inesperada: renunciar a su inmunidad para sumarse al equipo y equilibrar la prueba.
La estrategia funcionó. El equipo formado por Natalia, Belén y Alejandro Vergara logró replicar con mayor precisión la receta presentada por Joseba Arguiñano, evitando así la prueba de expulsión.
Torrijas decisivas y despedida emotiva
La prueba final enfrentó a tres concursantes: Ivana Rodríguez, Roi Méndez y Tote Fernández. El reto consistía en preparar dos versiones gourmet de torrijas: una rellena y otra con cobertura creativa.
La presión del tiempo complicó especialmente el trabajo de Tote, que tuvo dificultades para completar su elaboración. Incluso Ivana decidió detener el acabado de su propio plato para ayudar a su compañero.
Finalmente, tras la deliberación del jurado liderado por Paco Roncero, el exfutbolista fue el elegido para abandonar las cocinas del programa.
Su despedida fue serena y agradecida:
“Estoy triste por haber fallado, pero me llevo a un grupo maravilloso y una experiencia que recordaré siempre”.
Con esta expulsión, el concurso continúa reduciendo su lista de aspirantes mientras algunas figuras, como Belén Esteban, empiezan a consolidarse como claras favoritas.










