La cartelera arranca fuerte este 2026 con un regreso que muchos llevábamos más de una década esperando: ‘El Médico 2’, la secuela del exitoso drama histórico basado en la novela de Noah Gordon, ya está en cines desde el 1 de enero.
Una película que no solo pretende continuar una historia, sino rendir homenaje a una forma de hacer cine que combina aventura, humanidad y saber clásico.
Dirigida de nuevo por Philipp Stölzl, esta nueva entrega retoma el personaje de Rob Cole —interpretado con sobriedad y magnetismo por Tom Payne—, justo después de los hechos del primer filme. Rob y su familia han huido de Ispahán y se instalan en una Londres medieval que les recibe con frío, pobreza… y una ley que impide a los médicos ejercer dentro de la ciudad. Lo que comienza como una historia de exilio y resistencia se transforma rápidamente en un relato de lucha por la dignidad, por la ciencia y por los que no tienen voz.
La película avanza con un ritmo sereno pero nunca lento, con escenas que recuerdan por momentos a los mejores dramas británicos y por otros al cine de aventuras más clásico. Liam Cunningham, Aidan Gillen y Emily Cox completan un reparto que suma capas y matices a una historia rica en conflictos internos y externos.
Uno de los grandes aciertos de ‘El Médico 2’ es cómo trata la medicina no solo como una ciencia, sino como un acto profundamente humano. Aquí no hay fórmulas mágicas, sino manos sucias, cuerpos enfermos y decisiones difíciles. La película pone el foco en las dudas morales, en la lucha contra el fanatismo y en la necesidad de seguir creyendo en el conocimiento como herramienta de progreso.
La fotografía, de tonos apagados pero bellísimos, logra transportarnos sin necesidad de grandes artificios. Y la música, sobria y eficaz, acompaña sin robar protagonismo a lo que importa: los personajes, sus dilemas y sus emociones.
No es una película de fuegos artificiales. No lo necesita. ‘El Médico 2’ es una continuación digna, sólida y profunda, que sabe mirar atrás sin quedarse anclada en el pasado. Para los que disfrutamos con el cine que cuenta algo más que una historia, esta es una cita imprescindible.
¿Volverá Rob Cole a nuestras pantallas una tercera vez? El tiempo y el público lo dirán. Pero lo que sí podemos asegurar es que este segundo capítulo merece ser contado… y visto en pantalla grande.










