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La mejor voz se despide de OT 2025 en una Gala 7 cargada de emoción y más nominaciones injustas

La Gala 7 de Operación Triunfo 2025 fue una de esas noches que dan un golpe de realidad a cualquier espectador. Emoción, tensión y decisiones que movieron el tablero de la Academia de arriba abajo: Laura Muñoz, la mejor voz de la edición, se convirtió en la sexta expulsada después de enfrentarse a Olivia y recibir solo el 33 % de los votos del público; Claudia Arenas se consagró como favorita absoluta de la semana con un 49 % de apoyo; y la gala estuvo marcada por actuaciones que mezclaron riesgo, energía y sensibilidad. Pero eso no fue todo: Nil Moliner se sumó como invitado especial con una performance emocionante, y las votaciones terminaron dejando en riesgo a Cristina y María Cruz tras una ronda de salvados muy ajustada entre compañeros y jurado. Fue una noche de sorpresas, giros de guion y música con mayúsculas, donde el público volvió a ejercer su poder y demostrar que en OT ninguna gala se parece a la anterior. 

Actuación Grupal: 'Qué bonito es querer'

La gala arrancó con una actuación grupal que actuó casi como un mantra emocional para lo que venía después: todos los concursantes interpretaron “Qué bonito es querer” de Manuel Carrasco, un himno a la conexión, la lucha y el valor de ser tú mismo a pesar de las adversidades. Desde el primer acorde, el número se sintió como una declaración de unión entre compañeros, recordando que más allá de la competición personal hay una historia colectiva que han ido construyendo a lo largo de la edición.

La puesta en escena jugó con luces cálidas y un reparto vocal pensado para que cada voz tuviera su momento de brillo sin eclipsar a las demás, generando una sensación de coro coral más que de solista. El resultado fue un inicio de gala que puso los sentimientos sobre la mesa, con una carga de energía compartida que acompañó el tono emocional de la noche; fue un canto directo al corazón que invitó a espectadores y concursantes a recordar por qué están ahí: por la música, por el público y por el bonito reto de ser mejor cada semana.

Nominada- Laura Muñoz: 'Greatest love of all'

La tanda de nominadas arrancó con una de las actuaciones más esperadas de la noche: Laura Muñoz interpretó “Greatest Love of All”, el clásico de Whitney Houston que pide presencia vocal, control de fraseo y entrega emocional. Laura apostó por construir su interpretación desde la honestidad, trabajando con matices y un registro controlado que permitió transmitir toda la fuerza de la letra. A pesar de la exigencia técnica del tema, supo manejar los puntos de tensión y los clímax con seguridad, dejando claro por qué ha sido una de las voces más comentadas de la edición. Su versión fue sensible y cargada de emoción, puenteando pasado y presente con respeto por la pieza original y una lectura muy personal. Una actuación impecable en todos los sentidos, que parece ser que no fue suficiente para el público. Aunque, si me preguntan, tengo otra opinión.

Nominada- Olivia: ‘Superestrella’

Siguiendo la gala, Olivia decidió ir a lo comercial eligiendo “Superestrella”, un tema reciente de la subcampeona de OT 2017 Aitana que combina pop actual con una poderosa presencia escénica. Olivia jugó bien sus cartas: su actitud en escena fue segura, aportando carisma y dominio del espacio, mientras manejaba las transiciones vocales con intención. La canción, con su ritmo y mensaje de empoderamiento, le permitió a Olivia desplegar tanto fuerza como delicadeza en momentos clave, aunque la voz no estuviera en su mejor momento durante ciertas partes de la actuación. Sin embargo, fue bien recibida por el público, quienes defendieron un número que mostró su versatilidad y que sirvió como una declaración de identidad artística propia. 

Claudia Arenas y Cristina: ‘End of the world’

El primer dúo de la noche se atrevió con “End of the World”, una pieza que fusiona sensibilidad y fuerza emocional. La actuación destacó por la complicidad vocal entre ambas, jugando con contrastes de registro y dinámica para dar vida a un número cargado de matices. Aunque el repertorio exigía una buena afinación y coordinación, supieron mantener la tensión interpretativa y aprovecharon los momentos de armonía para construir una narrativa sonora coherente. Fue un momento intenso que mostró otro lado expresivo de las dos concursantes. Aunque, no fue suficiente, según apuntarían más adelante los miembros del jurado.

Crespo y Téyou: ‘Don’t look back in anger’

No fue así con el dúo de Crespo y Téyou, que interpretó “Don’t Look Back in Anger” de Oasis, un himno que requiere presencia, grupo vocal sólido y capacidad de transmitir nostalgia sin perder frescura. Atreviéndose ambos con el rock, el número fue uno de los más emocionantes de la gala: ambos asumieron la carga de una canción icónica con respeto y actitud, cuidando las entradas, los matices de la letra y la conexión entre voces. Su complicidad se notó en escena, y lograron generar un ambiente envolvente que mantuvo al jurado y al público atentos de principio a fin. 

Tinho: ‘Let’s dance’

Con un giro hacia los clásicos de pop-rock, Tinho subió al escenario para interpretar “Let’s Dance” de David Bowie. La propuesta combinó groove, actitud y una presencia escénica magnética que buscó seducir desde el primer segundo. Tinho trabajó el ritmo y la presencia escénica con soltura, integrando movimientos y expresión corporal para acompañar las líneas vocales, lo que convirtió su actuación en uno de los momentos más dinámicos de la noche. Fue una interpretación que apostó por la energía y la conexión con la audiencia, demostrando una versatilidad que va más allá de las baladas o temas pop contemporáneos. 

Guille Toledano y Lucía Casani: ‘Siempre es de noche’

El último dúo de la velada fue el formado por Guille Toledano y Lucía Casani, quienes defendieron “Siempre es de noche” de Alejandro Sanz, una balada profunda que exige control emocional y técnica vocal sólida. Su interpretación fue introspectiva y delicada, con una lectura muy sentida de la letra y un cuidado especial en las transiciones melódicas. Ambos supieron repartir protagonismo y construir un momento íntimo y potente a la vez, cerrando la gala con una actuación cargada de sensibilidad y presencia artística. 

María Cruz: ‘La Reina’

Con “La Reina”, María Cruz trajo a la gala una interpretación potente y con actitud pop. La canción, que combina empoderamiento femenino con ritmo y presencia escénica, le permitió a la canaria mostrar su capacidad de entrega y control sobre el escenario. Su puesta en escena estuvo cargada de energía, con movimientos que acompañaron la voz y momentos donde supo brillar con seguridad. Fue una actuación que equilibró ritmo y entrega emocional, reflejando su fortaleza en repertorio pop actual. Sin embargo, la puesta en escena, que la colocaba en una plataforma del tamaño de una pastilla y el alto nivel de la gala, la señaló como una de las propuestas para abandonar el concurso por parte de un jurado con el que cada semana coincido menos.

Guillo Rist: ‘Catarata’

Con toda la energía que tenía dentro, Guillo Rist defendió “Catarata”, un tema contemporáneo con una estética sonora moderna y matices electrónicos. Su actuación fue una de las más celebradas de la gala: intensa, presente y con un dominio tanto vocal como comunicativo que sorprendió al jurado y al público. Guillo supo explorar no solo la vocalidad exigida por la canción, sino también su expresividad, haciendo de la pieza un número completo que combinó técnica y actitud. Fue un momento que confirmó su evolución dentro de la Academia y su capacidad de asumir repertorio actual con personalidad propia. Lo que es del César al César, de lo mejor de la gala.

El Expulsado

En una noche cargada de emociones y decisiones tensas, Laura Muñoz fue la sexta expulsada de OT 2025 tras enfrentarse a Olivia en un duelo donde el público decidió con un 33 % de los votos despedir a Laura de la Academia. Fue un momento emotivo que marcó uno de los giros más importantes de la edición hasta ahora, subrayando cómo la conexión con el público semana a semana termina siendo tan decisiva como la calidad interpretativa en el escenario. 

El Favorito

La audiencia se volcó esta semana con Claudia Arenas, que se convirtió en la favorita indiscutible de la Gala 7, acumulando alrededor de un 49 % de apoyo en las votaciones, casi la mitad. Este respaldo no solo la salvó de cualquier riesgo esa noche, sino que también consolidó su posición como una de las voces con más cariño de la edición, reflejando cómo ha ido construyendo quilates de conexión con el público gala tras gala. 

Las Nominaciones

Tras las actuaciones y deliberaciones combinadas del jurado, docentes y compañeros, la gala dejó dos nuevas nominadas de cara a la próxima semana: Cristina y María Cruz. Ambas deberán defender su continuidad en la Academia en la Gala 8, en una de esas semanas de incertidumbre que tanto caracterizan a OT 2025, donde cada semana puede suponer un punto de inflexión para la carrera de los participantes. 

No sin antes, mencionar uno de los momentos más complicados y crudos de la edición: Ser favorita también tiene su cruz, y Claudia Arenas lo comprobó en uno de los instantes más tensos de la noche, cuando tuvo que desempatar entre María Cruz y Tinho para decidir una nominación que, siendo con Cristina, supondría su expulsión. Visiblemente afectada, Claudia explicó que era una decisión que no quería tomar y que le pesaba más de lo que había imaginado, dejando claro que el cariño dentro de la Academia es real y que no le apetecía este mal trago. Un momento incómodo, poco humano y muy OT, que mostró el lado menos glamuroso —pero más honesto— de ser la favorita del público. Finalmente, entre lágrimas y al borde de un ataque de ansiedad, eligió salvar a Tinho y dejar a María Cruz en la cuerda floja.

La Gala 7 no solo fue una noche de actuaciones memorables, sino también de decisiones que reconfiguraron el paisaje de la Academia. La expulsión de Laura Muñoz, el cariño masivo hacia Claudia Arenas y las nominaciones a Cristina y María Cruz confirmaron que esta edición está en su tramo más competitivo y emocionante. Musicalmente, hubo riesgos, sorpresas y momentos de talla vocal que mantuvieron al público atento de principio a fin. Con la Gala 8 ya en el horizonte y dos concursantes en la cuerda floja, OT 2025 sigue demostrando que no solo importa cómo cantas, sino también lo que cuentas con cada interpretación.

¿A vosotros qué os pareció la Gala? ¿Quién es vuestro favorito o favorita? ¿Y a quién estáis votando para salvarse? ¿María Cruz o Cristina? Os leemos y no os podéis perder la Gala 8 el próximo lunes a las 22:00 en directo en Prime Video.

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