La primera edición de ‘DecoMasters’ ya tiene sus ganadores, pero su desenlace deja una doble lectura.
RTVE cerró este martes 31 de marzo el talento de decoración con la victoria de Mar Flores y Carlo Costanzia, en un final marcado por la emoción, la reconciliación y un relato muy televisivo. Sin embargo, el resultado en audiencias volvió a evidenciar las debilidades del formato.
La pareja se impuso a Belén López y Raquel Meroño en el último duelo de la noche, culminando un recorrido que el programa se ha convertido en su principal baza narrativa: la relación entre madre e hijo.
Una final emocional que confirma el camino del programa
La gala arrancó en Toledo con una primera prueba en un cigarral del siglo XVI, donde las tres parejas semifinalistas se jugaban el pase al duelo definitivo. Isa Pantoja y Asraf Beno quedaron fuera tras no completar su propuesta a tiempo y superar el presupuesto, dejando la cara a cara final entre las dos parejas más sólidas de la edición.
Ya en la prueba decisiva, Mar y Carlo transformaron uno de los salones con terraza de la casa de Mariola Orellana y Antonio Carmona. Su propuesta convenció por la calidez del espacio, la integración del exterior y una personalidad muy marcada.
Pero, una vez más, lo importante no fue solo el resultado decorativo. La final volvió a girar en torno a la evolución personal de sus protagonistas. La frase que resumió la noche —“Hemos hablado más en estas semanas que en toda la vida”— dejó claro que DecoMasters ha jugado más a construir relato que a premiar la técnica.
Una victoria coherente con el relato… y muy televisiva
El triunfo de Mar Flores y Carlo Costanzia encaja perfectamente con el viaje que ha planteado el programa desde el inicio. Su historia ha sido una de las más reconocibles de la edición, y el diseño refuerza esa apuesta por la emoción como motor del formato.
El abrazo final, las lágrimas y la sensación de cierre personal terminaron de dar forma a una victoria que, más allá del diseño, responde a una lógica televisiva clara: gana la historia que mejor conecta con el espectador.
La aparición de Alejandra Rubio en el momento de la proclamación añadió además uno de los momentos más comentados de la noche, reforzando el componente mediático del desenlace.
Un gesto final que refuerza la narrativa
El broche lo puso la decisión de donar los 50.000 euros del premio a la Fundación Raíces, vinculado al chef Carlos Maldonado. Un gesto que completa el relato de reconciliación y añade un componente social que redondea la imagen pública de los ganadores.
En términos televisivos, es el final perfecto: emoción, redención y propósito.
Audiencias: una final que confirma el fracaso
Pero si el relato funcionó, los datos no acompañaron. La final de ‘DecoMasters’ registró un 8,4% de cuota de pantalla y 533.000 espectadores, un resultado claramente insuficiente para una gran apuesta de prime time en La 1.
El dato es especialmente llamativo porque el programa no supo aprovechar el efecto arrastre del fútbol, que debía haber impulsado su rendimiento. Lejos de eso, el talento apenas subió tres décimas respecto a semanas anteriores y cerró su trayectoria con uno de sus registros más discretos.
El balance de la temporada confirma la tendencia: ‘DecoMasters’ ha ido claramente de más a menos. Ha rendido por debajo del 10% en ocho de sus diez entregas, llegando incluso a caer por debajo del 8% y del medio millón de espectadores en varias ocasiones.
Con estos números y teniendo en cuenta la envergadura de la apuesta, el formato se convierte en una de las grandes decepciones del curso para RTVE.
Conclusión: emoción sí, impacto no
‘DecoMasters’ ha demostrado que sabe construir historias, generar emoción y ofrecer finales coherentes con su narrativa. Pero también ha dejado claro que eso, por sí solo, no garantiza el respaldo del público.
La victoria de Mar Flores y Carlo Costanzia funciona como cierre televisivo, pero no logra ocultar una realidad evidente: el formato no ha conectado con la audiencia como se esperaba.
Y en televisión, por muy potente que sea el relato, los datos siempre tienen la última palabra.









