Una niña, un asesino a sueldo y un monstruo bajo la cama. Con esta premisa tan inquietante como sugerente, ‘Atrapando a un monstruo’ llega a los cines españoles dispuesta a romper moldes dentro del cine familiar.
El reconocido creador televisivo Bryan Fuller da el salto a la gran pantalla con ‘Dust Bunny’, una película que mezcla acción, terror y fantasía infantil desde una perspectiva tan arriesgada como personal.
Fulleer es conocido por su sello visual y narrativo en series como ‘Hannibal’ o ‘American Gods’, Fuller construye aquí un universo donde lo inquietante convive con lo emocional.
La historia sigue a Aurora, una niña de 10 años convencida de que el monstruo bajo su cama ha devorado a su familia. En su desesperación, decide contratar a su misterioso vecino, interpretado por Mads Mikkelsen, un asesino a sueldo que pronto se verá atrapado en una espiral de violencia y secretos. A su lado, una imponente Sigourney Weaver lidera una amenaza aún mayor, elevando la tensión de una trama que no deja de sorprender.
Lo más llamativo de la propuesta es su tono: Fuller no suaviza el terror, pero lo filtra a través de una mirada infantil que convierte la película en una especie de cuento oscuro contemporáneo. No es una cinta infantil al uso, sino una experiencia que juega con los miedos primarios y la imaginación.
Visualmente, la película promete ser uno de sus grandes atractivos. El director apuesta por una estética cuidada, casi onírica, donde cada elemento parece diseñado para incomodar y fascinar a partes iguales. La presencia de Mikkelsen, habitual en el universo de Fuller, aporta además una profundidad emocional inesperada a un personaje que podría haber caído en el cliché.
En definitiva, ‘Atrapando a un monstruo’ no es una película convencional. Es una apuesta arriesgada que mezcla géneros y emociones, pensada tanto para jóvenes valientes como para adultos que no temen mirar bajo la cama. ¿Estamos ante una nueva joya de culto o un experimento fallido?










