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‘La otra hermana Bennet’, (a la que nadie miraba) merecía su propia historia

‘La otra hermana Bennet’, (a la que nadie miraba) merecía su propia historia

Durante años, Mary Bennet fue la hermana que nadie miraba. Mientras Elizabeth conquistaba lectores y Jane representaba el ideal romántico de su época, ella permanecía al fondo de la escena, como si su historia no mereciera ser contada. Quizá por eso resulta tan interesante recuperarla ahora.

Movistar Plus+ estrena ‘La otra hermana Bennet’, una serie británica que pone el foco en uno de los personajes más olvidados de ‘Orgullo y prejuicio’. Y aunque la propuesta nace del universo creado por Jane Austen, lo cierto es que su mayor acierto está en hablar de algo que sigue siendo muy reconocible más de dos siglos después.

Porque Mary no es solo una hermana secundaria. Es esa persona que crece sintiendo que siempre hay alguien más brillante, más admirado o más querido ocupando el espacio que ella nunca termina de encontrar.

En la novela original, Mary aparecía como una joven reservada, intelectual y algo incómoda para quienes la rodeaban. No destacaba por su belleza ni por su facilidad para relacionarse. Tampoco era la protagonista de ninguna gran historia de amor. En una época en la que el valor de una mujer parecía medirse por su capacidad para encontrar marido, ella simplemente no encajaba.

Y precisamente ahí reside gran parte de su atractivo actual.

La serie, protagonizada por Ella Bruccoleri, ocurre cuando todas las hermanas Bennet siguen adelante con sus vidas y Mary debe enfrentarse a la pregunta que muchas personas se hacen alguna vez: quién eres cuando dejas de compararte con los demás.

Bruccoleri asume aquí el papel más importante de su carrera y sostiene con naturalidad una protagonista que corre el riesgo de pasar desapercibida precisamente por las características del personaje. A su lado, el reparto reúne a nombres como Ruth Jones y Richard E. Grant como los señores Bennet, además de Richard Coyle e Indira Varma en el papel de los Gardiner. Completan la familia Bennet Maddie Close, Poppy Gilbert, Grace Hogg-Robinson y Molly Wright, encargadas de dar vida a las hermanas cuya presencia sigue marcando el camino de Mary incluso cuando intenta construir una identidad propia.

Más allá de los vestidos de época, las mansiones y los bailes de salón,La otra hermana Bennet’ funciona como una historia sobre identidad. Sobre la necesidad de construir una vida propia sin intentar parecerse constantemente a quienes tenemos alrededor.

Hay algo especialmente interesante en que este relato llegue en un momento en el que cada vez se cuestionan más los modelos de éxito tradicionales. Durante mucho tiempo, la ficción se empeñó en convencernos de que había una única forma correcta de ser mujer. Mary representa justo lo contrario. Una mujer imperfecta, insegura, a veces torpe y muchas veces incomprendida.

Quizá por eso resulta tan fácil conectar con ella.

Porque no todas hemos sido la más popular de la clase. No todas hemos entrado en una habitación sintiendo que todo el mundo nos miraba. No todas hemos tenido claro cuál era nuestro lugar.

Y la serie entiende muy bien esa sensación.

Lejos de convertir a Mary en una heroína moderna disfrazada con ropa del siglo XIX, la ficción respeta sus contradicciones. No intenta transformarla en alguien completamente distinta. Su viaje consiste precisamente en aprender a valorarse sin renunciar a quien es.

Ese matiz marca la diferencia.

En tiempos en los que tantas historias hablan de empoderamiento desde la perfección, resulta refrescante encontrarse con una protagonista que simplemente intenta dejar de sentirse menos que los demás.

Por supuesto, hay romance. Estamos hablando de una producción ambientada en el universo de Jane Austen y sería extraño que no lo hubiera. Pero el amor no ocupa aquí el lugar central que tradicionalmente ha tenido en este tipo de relatos. Antes de encontrar a otra persona, Mary necesita encontrarse a sí misma.

Y probablemente esa sea la razón por la que esta historia funciona.

Porque, en el fondo, La otra hermana Bennet’ no habla de la hermana olvidada de ‘Orgullo y prejuicio’. Habla de todas esas personas que alguna vez pensaron que estaban destinadas a vivir en segundo plano.

Y recuerda algo que nunca viene mal escuchar: que no hace falta ser la favorita de nadie para convertirse en la protagonista de tu propia vida.

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