La semana más esperada por los eurofans ya está aquí. Eurovisión 2026 arranca esta misma noche en Viena con la celebración de su primera semifinal, el jueves llegará la segunda gala clasificatoria y el sábado 16 de mayo tendrá lugar una gran final marcada por la polémica y la enorme crisis que atraviesa el festival.
La 70ª edición del certamen aterriza en Viena en uno de los momentos más delicados de toda su historia reciente. La retirada de España, Países Bajos, Irlanda, Islandia y Eslovenia por la permanencia de Israel en el concurso ha provocado un importante desgaste mediático y una caída evidente en el interés del público, algo que ya refleja las cifras de reproducciones de las canciones oficiales.
Según los datos analizados por el portal verTele, las canciones de Eurovisión 2026 acumulan un 45% menos de escuchas respecto a las registradas el año pasado en las mismas fechas. A solo unos días de la gran final, los temas participantes suman 119,4 millones de reproducciones frente a los más de 218 millones que acumulaba la edición de 2025.
Precisamente esta noche se celebra la primera semifinal de Eurovisión 2026, donde quince países lucharán por conseguir una de las diez plazas disponibles para la gran final del sábado. Además, Italia y Alemania actuarán como países ya clasificados automáticamente.
Estos son los artistas y canciones que inauguran la semana grande del festival:
- Moldavia. Satoshi – Viva, Moldova!
- Suecia. FELICIA – My System
- Croacia. LELEK – Andromeda
- Grecia. Akylas – Ferto
- Portugal. Bandidos do Cante – Rosa
- Georgia. Bzikebi – On Replay
- Italia. Sal Da Vinci – Per Sempre Sì (Big Five)
- Finlandia. Linda Lampenius & Pete Parkkonen – Liekinheitin
- Montenegro. Tamara Živković – Nova Zora
- Estonia. Vanilla Ninja – Too Epic to Be True
- Israel. Noam Bettan – Michelle
- Alemania. Sarah Engels – Fire (Big Five)
- Bélgica. ESSYLA – Dancing On The Ice
- Lituania. Lion Ceccah – Sólo quiero más
- San Marino. SENHIT Feat. Boy George – Superstar
- Polonia. ALICJA – Pray
- Serbia. LAVINA – Kraj mene
Solo diez de ellos lograrán clasificarse para la gran final del sábado, en una edición donde el foco mediático está puesto tanto en la competición musical como en la delicada situación interna que vive la UER.
En paralelo, Martin Green, director de Eurovisión, ha reconocido públicamente que “echan de menos” a los países retirados y admite que la organización no fue “lo suficientemente estricta” con las campañas de televoto relacionadas con Israel en las últimas ediciones.
Mientras tanto, RTVE mantiene abierta la puerta a un posible regreso al festival en futuras ediciones. Sergio Calderón, director de TVE, aseguró recientemente que la corporación “entiende la preocupación de la UER” ante la ausencia de España y confirma que será a partir del 17 de mayo, una vez concluya Eurovisión 2026, cuando comenzarán a valorar si existen las condiciones necesarias para volver al certamen.
Desde RTVE insisten en que el futuro de España en Eurovisión dependerá del rumbo que tome la organización y de las decisiones que adopte la UER respecto a las polémicas que han rodeado al concurso en los últimos años, especialmente en relación con Israel y las campañas de televoto. Sin embargo, todo apunta a que el conflicto está lejos de solucionarse.
Este mismo fin de semana, el propio Green confirmó que la UER había enviado una advertencia formal a la KAN israelí para volver a promover campañas masivas de voto para su representante, Noam Bettan. La televisión israelí habría difundido nuevamente vídeos en distintos idiomas animando al voto masivo. El director del festival aseguró que la organización continuará “vigilando de cerca” las acciones promocionales de la KAN y tomará medidas si fuese necesario.
La polémica recuerda a las campañas similares realizadas por Israel en 2024 y 2025, cuando el propio gobierno israelí reconoció haber invertido dinero en fomentar el televoto a través de anuncios y promociones en redes sociales y plataformas digitales.
Con todo listo para el arranque de las galas en directo, Viena se prepara para vivir una semana histórica para Eurovisión, aunque muy distinta a la que la organización y los eurofans de todo el mundo habían imaginado para celebrar su 70 aniversario.
¿Conseguirá el festival recuperar la ilusión del público o estamos ante un punto de inflexión definitivo para Eurovisión?









