Después de su recorrido por salas, ‘Mi querida señorita’ da el salto definitivo al streaming y ya está disponible en Netflix.
Un estreno muy esperado que recupera una de las historias más valientes del cine español, adaptada ahora a los códigos y sensibilidades actuales.
La película, que estaá dirigida por Fernando González Molina, escrita por Alana S. Portero y producida por Los Javis, recoge el testigo del clásico de 1972 del director Jaime de Armiñán para contar, de nuevo, el viaje de Adela. Pero esta vez lo hace desde un contexto más cercano, más reconocible y, sobre todo, más abierto a entender su conflicto.
Adela vive atrapada entre lo que se espera de ella y lo que realmente siente. Su día a día, marcado por una educación conservadora y un entorno que no deja espacio a las dudas, empieza a cambiar cuando nuevas personas irrumpen en su vida. Es ahí donde comienza un proceso íntimo, lleno de miedos, descubrimientos y decisiones que lo cambian todo.
El salto a Madrid se convierte en un punto de inflexión. Ya no es solo un cambio de lugar, es una oportunidad para reconstruirse, para entender su identidad y para empezar a vivir sin el peso del silencio.
En el reparto, la debutante Elizabeth Martínez lidera una historia exigente, acompañada por nombres como Anna Castillo, Nagore Aranburu, María Galiana, Eneko Sagardoy, Manu Ríos, Lola Rodríguez y Paco León.
El guion de Alana S. Portero aporta una mirada más emocional y contemporánea, conectando con el espectador actual sin perder la esencia de una historia que en 1972 ya fue revolucionaria.
Tras su paso por el Festival de Málaga, donde estuve nominada a mejor película y su breve estreno en cines, ahora llega el momento de que el gran público la descubra —o la redescubra— desde casa.
Una película que no busca respuestas fáciles, pero sí genera conversación.
¿Es este el momento perfecto para revisitar uno de los relatos más importantes de nuestro cine?









