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Benidorm Fest: Profesionalizarse o morir

Benidorm Fest Profesionalizarse o morir

En junio de 2025, tras el paso de Melody por Eurovisión, publicamos en nuestras redes sociales un dossier con propuestas para profesionalizar el Benidorm Fest. Más de un año después, hemos decidido rescatar aquel trabajo —que hicimos llegar a RTVE—, ampliarlo y transformarlo en un extenso artículo editorial que os dejamos a continuación.

Cada año ocurre prácticamente lo mismo.

Durante unas semanas, el Benidorm Fest coloca una nueva generación de artistas en el centro de la conversación. Sus canciones acumulan reproducciones, sus nombres aparecen en medios de comunicación, las redes sociales se llenan de actuaciones, entrevistas, análisis y comentarios —para ser honestos, esto es algo que ocurre cada vez menos—. No lo digo yo, las cifras están ahí al alcance de todos. Pero es verdad que durante unos días, algunos de ellos pasan de ser prácticamente desconocidos para el gran público a actuar ante miles de espectadores.

Después llega febrero.

Se apagan las luces del escenario de Benidorm y comienza la parte más complicada: ¿Qué ocurre con todos esos artistas después del festival?

Porque participar en el Benidorm Fest puede proporcionar una exposición extraordinaria, pero la visibilidad por sí sola no construye una carrera.

Ese es precisamente el punto de partida de nuestra propuesta: replantear el Benidorm Fest no únicamente como una preselección para Eurovisión, sino como una plataforma permanente de descubrimiento, creación y desarrollo de artistas españoles.

Una estructura capaz de funcionar los 365 días del año.

El gran problema: tres minutos pueden darte visibilidad, pero no una carrera

Una de las primeras partes de nuestra propuesta está dirigida precisamente a los propios artistas.

Hay varios errores que se repiten después del festival: no disponer de un plan post-Benidorm, publicar nueva música demasiado tarde o sin una estrategia clara, carecer de sello, manager o equipo profesional, pensar que participar abrirá puertas automáticamente, no trabajar la comunidad generada durante el concurso o considerar Benidorm como el objetivo final de la carrera.

La conclusión es sencilla: el festival debería ser el principio, nunca el final.

La exposición televisiva suele desaparecer con la misma rapidez con la que apareció.

Por eso planteamos también una especie de manual de supervivencia para los participantes: llegar a Benidorm con música preparada, identidad artística definida y estructura profesional; aprovechar las semanas del festival para crear comunidad y contactos; y, especialmente, tener perfectamente diseñada la estrategia de los meses posteriores.

El documento propone incluso una ventana concreta: nueva música aproximadamente entre dos y cuatro semanas después del festival, acompañada de promoción, nuevos lanzamientos y conciertos.

Porque los tres minutos pueden abrir una puerta —y la mayoría de veces no lo hace—, pero lo que ocurra después depende del trabajo realizado alrededor de ellos.

¿Y si cambiamos completamente el proceso?

Aquí empieza la parte más ambiciosa de nuestra propuesta.

Actualmente, canción y artista llegan prácticamente unidos al proceso de selección. Nosotros proponemos separar ambas cosas.

1. Primero elegimos artistas

El nuevo Benidorm Fest comenzaría mucho antes.

Entre aproximadamente junio y septiembre se abriría un casting nacional de intérpretes, en el que los candidatos no necesitarían presentar ninguna canción.

RTVE buscaría perfiles.

Voces, personalidad, identidad, presencia escénica —cosa de la que carecen la mayoría de participantes—, potencial comercial y capacidad para desarrollar una carrera.

Después de una última fase presencial podrían seleccionarse entre 16 y 20 artistas, cuyos nombres serían anunciados públicamente sin revelar todavía las canciones con las que competirían.

Esto permitiría algo que actualmente apenas existe: conocer primero al artista y construir después la candidatura alrededor de él, y no al revés.

2. Un gran campus de composición

Una vez elegidos los participantes comenzaría la segunda fase.

Entre septiembre y diciembre, RTVE y la estructura discográfica asociada al festival organizarían diferentes campus de composición y producción.

Compositores, productores, artistas y equipos creativos trabajarían conjuntamente para crear canciones específicamente diseñadas para cada intérprete, respetando su identidad musical y buscando al mismo tiempo propuestas competitivas y comercialmente interesantes.

Y aquí proponemos introducir otro elemento: un Campamento Internacional de Composición de Canciones de Eurovisión.

Compositores y productores procedentes de países con una importante industria alrededor de Eurovisión —Suecia, Noruega, Países Bajos, Grecia y otros mercados— podrían trabajar junto al talento nacional.

El objetivo sería generar networking internacional, introducir tendencias actuales y abrir posibles colaboraciones futuras.

3. La puesta en escena empieza meses antes, no semanas antes

Otro de los grandes cambios estaría en el escenario.

Una candidatura no debería comenzar a pensar qué hará visualmente cuando apenas queden unas semanas para el festival.

Desde el momento en que una canción estuviese definida comenzarían los trabajos de escenografía, realización, iluminación, coreografía y performance.

La propuesta se plantea desarrollar estos conceptos entre septiembre y enero y trabajar con equipos especializados para llegar a Benidorm con espectáculos prácticamente cerrados, tomando como referencia modelos como el Melodifestivalen sueco.

RTVE asumiría una supervisión artística integral del proceso.

Así, canción, artista e imagen formarían parte de un mismo proyecto desde el principio.

Quizás esto es lo que pretenden conseguir tras el fichaje de Sergio Jaén, pero la verdad es que nos costó verlo en la pasada edición.

4. Las canciones no se conocerían hasta enero

También cambiaríamos el calendario promocional.

Los artistas podrían ser conocidos desde septiembre, pero las canciones no.

Durante varios meses el público podría descubrir quiénes son los participantes, seguir su evolución, conocer sus personalidades y empezar a identificarse con ellos.

Y a principios de enero llegarían simultáneamente todas las canciones.

El objetivo sería evitar meses de sobreexposición antes de las semifinales y concentrar el impacto musical alrededor del festival. La final continuaría celebrándose entre finales de enero y principios de febrero.

En otras palabras:

Primero presentamos artistas; después construimos canciones.

El Benidorm Fest convertido en contenido durante todo el año

Este calendario abriría además una posibilidad enorme para RTVE.

Desde el casting hasta la celebración del festival existirían meses de contenido potencial.

Nuestra propuesta incluye desarrollar un minidocumental o reality digital paralelo que siga el proceso desde dentro: selección de participantes, campus de composición, nacimiento de las canciones, primeras ideas escénicas, convivencia y evolución de los artistas.

El objetivo sería humanizar a los participantes y generar una narrativa que pudiera distribuirse en RTVE Play, redes sociales y plataformas digitales. Creemos firmemente que el secretismo que siempre rodea al Benidorm no le hace bien, más bien todo lo contrario.

Además, el Benidorm Fest dejaría así de aparecer repentinamente cada invierno.

El Benidorm Fest empezaría muchos meses antes de llegar a Benidorm.

La gran propuesta: un sello discográfico alrededor del Benidorm Fest

Pero para conseguir que todo esto tenga continuidad necesitamos estructura.

Por eso una de las ideas centrales de nuestro proyecto es la creación de un sello discográfico y una oficina de gestión y management vinculada y gestionada por RTVE.

Su objetivo sería acompañar profesionalmente a los artistas nacidos dentro de los formatos musicales de la Corporación.

No solamente Benidorm Fest.

También podrían existir sinergias con talentos procedentes de otros programas musicales.

La estructura reuniría especialistas en composición, producción, promoción, imagen, gestión y desarrollo artístico para convertir la exposición televisiva en proyectos musicales a largo plazo.

El sello podría publicar singles, EP y álbumes, gestionar campañas utilizando el enorme ecosistema de RTVE —televisión, radio, RTVE Play, web y redes sociales— y desarrollar un catálogo musical propio.

El documento plantea incluso que parte de los ingresos obtenidos mediante regalías, reproducciones, ventas o proyectos vinculados al catálogo pudieran reinvertirse en la propia estructura.

No se trataría simplemente de promocionar artistas.

Se trata de crear industria.

Y cuando termina Benidorm… empieza el verdadero trabajo

Uno de los pilares fundamentales del proyecto es acabar con la idea de que todo termina después de la final.

La propuesta contempla organizar una gira nacional del Benidorm Fest, con conciertos en salas y festivales, conjunto de merchandising y publicaciones físicas o digitales relacionadas con los artistas.

También podría existir un recopilatorio anual con canciones del festival, nuevas versiones, colaboraciones, remixes o incluso material inédito.

El objetivo sería doble: mantener activos a los artistas y convertir el enorme impacto mediático generado por RTVE en una plataforma que continúe funcionando durante el resto del año.

RTVE ya da oportunidades a los artistas, dándoles visibilidad en programas, alfombras rojas o eventos de la propia casa; incluso a muchos de ellos les dan la oportunidad de poner banda sonora a una serie, película o programa, pero todo esto por sí solo es insuficiente y a las pruebas nos remitimos: nada de esto ha cambiado la vida ni las carreras de los artistas que han pasado por el Benidorm Fest. La intención es buena, pero hasta ahora no ha funcionado.

Benidorm Lab: una residencia para que el talento no desaparezca

Otra de nuestras propuestas es la creación de Benidorm Lab.

Una residencia o laboratorio creativo para participantes del festival en la que podrían continuar desarrollando proyectos después del certamen.

Grabación de música, videoclips, estrategia digital, identidad visual, asesoramiento profesional, nuevas puestas en escena…

Un espacio destinado a transformar una candidatura de tres minutos en un proyecto artístico con recorrido.

A ello podría sumarse un programa anual de mentoring para los artistas con mayor proyección, acompañados por managers, A&R, productores y promotores que les ayudarían a diseñar una verdadera hoja de ruta profesional.

RTVE Play Música y una aplicación propia del Benidorm Fest

La transformación también podría ser digital.

Planteamos introducir una plataforma específica dentro del ecosistema RTVE dedicada a artistas emergentes, una especie de RTVE Play Música, donde convivan lanzamientos, entrevistas, actuaciones acústicas, documentales y contenidos de los artistas vinculados al festival.

Además, proponemos que el Benidorm Fest avance hacia una aplicación y una página web propias, capaces de centralizar contenidos, información y participación del público.

La marca Benidorm Fest debería ser lo suficientemente potente como para disponer de un ecosistema digital propio.

Radio, televisión y RTVE Play trabajando juntos

RTVE posee además algo que prácticamente ningún sello discográfico puede replicar: televisión, radio, plataformas digitales y una enorme capacidad de producción.

Nuestra propuesta plantea explotar mucho mejor esas sinergias.

Los artistas podrían aparecer transversalmente en programas de televisión, realizar entrevistas y actuaciones en RNE y Radio 3, estrenar contenidos exclusivos en RTVE Play y participar en eventos y conciertos organizados alrededor de la Corporación.

La inversión realizada para descubrir y promocionar talento no desaparecería después de febrero.

Se reutilizaría para generar música, televisión, radio, entretenimiento y contenido digital durante todo el año y dar a esos artistas visibilidad y oportunidades reales.

Después de Benidorm, Camino a Eurovisión (siempre y cuando RTVE decida que es el momento de volver)

Y todavía quedaría el ganador.

Entre febrero y mayo podría desarrollarse un pequeño formato “Camino a Eurovisión” que mostrara la evolución de la candidatura española.

Cambios en la puesta en escena, ensayos internacionales, videoclip definitivo, promoción europea, preparación vocal, vestuario…

La representación española dejaría de desaparecer durante semanas hasta reaparecer poco antes de Eurovisión.

El público podría acompañar todo el proceso. Guardar hermetismo alrededor de la candidatura no es buena idea, nos aleja de ella y la idea es acercarnos, y eso solo se consigue haciendo partícipe al público de cada paso.

Semana de Eurovisión España: una PreParty oficial de RTVE

La internacionalización constituye otro de los pilares del proyecto.

Proponemos que RTVE organice en marzo una “PreParty oficial”, a la que podemos llamar provisionalmente “España Eurovisión Week”. Sabemos que esta idea no gustaría a los miembros de cierto medio eurovisivo, y ya lo sentimos por ellos, pero RTVE necesita hacer esta idea suya para que funcione.

Madrid, Barcelona, Benidorm y otras ciudades de España podrían alternarse como sedes.

Participarían artistas del Benidorm Fest, representantes internacionales de Eurovisión, invitados musicales, DJs y rostros de RTVE, acompañados de alfombra roja, encuentros con medios y contenido específico para televisión y redes.

El evento podría retransmitirse en directo y bajo demanda en RTVE Play y plataformas internacionales.

No sería simplemente otra fiesta eurovisiva.

Sería una herramienta para colocar a RTVE, España y Benidorm Fest dentro del circuito internacional de Eurovisión y fortalecer las relaciones con televisiones, delegaciones, productores, artistas y medios europeos.

Una marca que funciona los 365 días

Todo lo anterior responde realmente a una idea única.

El Benidorm Fest sigue luchando por conseguir algo que es extremadamente difícil: crear una marca musical reconocible y, como siempre dicen en sus discursos institucionales —pero que aún no han logrado cumplir—, convertir al Benidorm Fest en el motor de la industria musical española.

Ahora el siguiente paso podría ser convertir esa marca y esa idea en una estructura real, con ambición y posibilidades reales, pero hay que querer apostar por ello y hacerlo de verdad, no solo “de boquilla”.

La propuesta final de La Parabólica busca extender la conversación del Benidorm Fest mucho más allá de sus actuales meses de máxima exposición, crear contenido paralelo y mantener viva su comunidad antes y después del concurso.

El objetivo del Benidorm Fest no debería ser fabricar un éxito durante tres minutos.

Debería ser crear las condiciones para que aparezcan carreras que duren años.

Porque profesionalizar el Benidorm Fest no significa únicamente invertir más dinero en un escenario o buscar una canción capaz de obtener un buen resultado en Eurovisión.

Significa construir una industria alrededor de todo el talento que ya estamos reuniendo.

Y si RTVE fuera capaz de articular todas estas piezas —creemos que lo son, otra cosa es que estén en juego otros factores e intereses o que la implicación no sea tan real como siempre nos quieren vender—, el resultado podría ser mucho mayor que una preselección eurovisiva, mucho más que un programa musical… La prioridad para RTVE tendría que ser convertir la marca del Benidorm Fest en algo mucho más potente, un proyecto mucho más ambicioso, que tuviese mayor proyección internacional, que crease artistas de verdad, que les acompañe en su camino y cambiar de una vez por todas la industria musical de nuestro país.

El Benidorm Fest ya tiene el escaparate —y actualmente, para ser sinceros, no es el mejor que podrían tener, se va devaluando con cada edición—. Ahora tocaría construir lo que hay detrás.

¿Pero está RTVE realmente preparada para hacerlo? ¿Tienen las ganas de implicarse tanto con un proyecto como este? ¿De verdad han tenido o tienen la intención de cambiar las reglas del juego y dejar huella en la industria musical de nuestro país?

De momento, si algo nos deja claro el Benidorm Fest son muchas dudas, pocos aciertos e insuficiente implicación real. ¿Y tú, qué opinas de todo esto? ¿Aportarías alguna idea nueva?

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